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Lunes 08 Febrero 2010
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Cultura      
 
El fin de Hollywood (II)

Caracas, 30 Ene. ABN (Juan José Espinoza*).-El agotamiento de la originalidad en la propuesta del cine hollywodense se hace más evidente al momento de analizar el fenómeno de la repetición en serie de películas similares en cuanto a temática y tratamiento.

Existe, pues, una saturación en el ámbito cinematográfico, dominado aún por los estadounidenses, de películas que son estrictamente nuevas versiones de largometrajes previamente hechos. Por ahí reza: «si no está roto no lo repare».

Pero en el intento desesperado de los grandes estudios por no ceder ningún tipo de espacio en un mercado del que se han apoderado, aprovechando su poder económico para asegurarse procesos vitales para su propia existencia como la distribución, han hecho del «remake» su nueva estrategia comunicacional.

En Hollywood ya las películas no se hacen, se rehacen.

Anteriormente, cuando una película que no era hecha bajo la mirada de las grandes productoras hacía grandes cantidades de dinero en mercados foráneos al estadounidense, automáticamente sus derechos de distribución y exhibición eran comprados por estas mismas productoras.

Ahora el problema estaba en que, al parecer, el público estadounidense se aburría de leer subtítulos por lo que era totalmente normal, al menos durante los años 70 y 80, observar a las mejores películas provenientes de varios puntos cardinales del planeta totalmente dobladas en inglés.

La cuestión no es una declaración en contra del doblaje, que ha existido desde siempre, la cuestión es que el público no ha tenido la oportunidad de ver muchas de estas películas en su idioma original, pues se les ha denegado ese derecho, tanto en la exhibición en cines como en su posterior distribución casera.

Eso sin mencionar las múltiples oportunidades en que las mismas empresas, haciendo valer su carácter de propietarios de los derechos, cortan, censuran y cambian cualquier elemento que ellos mismos consideren como «nocivo» para el público.

En ese mismo sentido va esta nueva tendencia de «rehacer» películas.

El ejemplo más claro está en la nueva tendencia de películas del género de terror: el cine japonés ha tenido un resurgimiento que se ha manifestado mucho más con películas de este tipo.

Estamos hablando de millones de dólares de recaudación; así pues, en un movimiento meramente copiado del modelo mercantilista de absorción tanto de fondo como de forma, el «nuevo» Hollywood ahora no hace terror hollywoodense, ahora hace terror japonés.

Y en cuestión de meses, casi años, ese carácter trasgresor y crítico que alcanzó el cine de terror estadounidense, especialmente con cintas como La masacre de Texas, de Tobe Hooper, y la Última casa de la izquierda, de Wes Craven, a mediados de los 70 se ha perdido completamente.

De esa manera, los códigos del cine de terror, y en general del cine estadounidense se han transculturizado, todo al servicio de la ganancia.

En general porque lo que comenzó como una tendencia de rehacer películas de terror japonés se ha convertido en un standard de aquella industria, una fórmula.

*Periodista y cineasta

ABN 12:18 pm 30/01/2007
 
 
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